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Las verdades del az˙car: ┐Es mala para el cuerpo? ¿Engorda?

Podemos criticar el azúcar incansablemente y, aún así, después consumirla. “Te infla”, “te hace subir de peso”, “es adictiva”. Si es así, es porque nadie nos pone "a salvo" de ella. La encontramos entre los ingredientes de millones de productos industrializados, y termina influyendo en pandemias como la obesidad y diabetes. Sin embargo, el azúcar no nos apunta con una pistola y nos obliga a devorarla. Solo puede convertirse en un monstruo si se lo permitimos. Por tanto, necesitamos saber la verdad acerca del azúcar.

EL azúcar en sangre y el azúcar en generan en nuestros cuerpos, la glucosa, es el combustible esencial para el metabolismo y la actividad de nuestros organismos, incluido nuestro cerebro. Como resulta agradable a nuestro paladar, es fácil ingerir en exceso comida dulce, lo que a su vez amenaza el equilibrio energético de nuestro cuerpo. A continuación te contamos cómo identificar dónde se encuentra y cómo consumirla sin riesgos.

Verdad 1: El azúcar por sí misma no causa diabetes
Este trastorno surge cuando tu metabolismo no es eficaz para sacar el azúcar de tu sangre. Si no se procesa de forma rápida, comienza a destruir tejidos. Por sí misma, el azúcar no causa la enfermedad, más bien es el consumo excesivo de alimentos azucarados que hace subir de peso a niños y adultos.

El sobrepeso fomenta el síndrome metabólico, paso previo a la diabetes mellitus o tipo 2. Cuando el páncreas es incapaz de segregar suficiente insulina para utilizar la glucosa como combustible o almacenarla como grasa, aumentan los niveles de azúcar en sangre.

¡Ten en cuenta! La sobrealimentación pone a trabajar el páncreas para limpiar de glucosa la sangre. El aumento en la ingestión de productos altos en azúcar se ha elevado de forma alarmante en los últimos años. Solución: quitarte el sobrepeso y verificar constantemente tus niveles de glucosa. Si sufres de sobrepeso, consulta con un especialista para reducir tu masa corporal; esto disminuirá considerablmente el riesgo de padecer diabetes.

Verdad 2: Evitar la miel y las mermeladas no te “salvará” de la obesidad

En las décadas de los 70 y 80 los índices de obesidad aumentaron a la par del incremento en el uso de fructuosa para la preparación de mieles y jarabes. La obesidad se debe al consumo excesivo de calorías. El sobrepeso se relaciona con el consumo prolongado de, por ejemplo, bebidas ricas en fructuosa y comidas con elevado índice glicémico, como pan blanco o botanas azucaradas. El total de calorías de estos son enormes porque su ingrediente principal es azúcar. Lo mismo que si consumes una “bagel”.

¡Ten en cuenta! No debes satanizar estos productos sólo por el hecho de estar elaborados con altas concentraciones de sal, azúcares o grasa. Sólo evita comerlos en exceso. Si tu peso está bajo control, quiere decir que consumes la cantidad adecuada de calorías, pero si los kilos aumentan, entonces algo anda mal. Esto es más importante: asegurar que tienes un peso y nutrición saludables.

Verdad 3: Demasiada azúcar llena tu sangre de grasa
Ingerir demasiada fructuosa (el azúcar encontrada en forma natural en las frutas) adherida a los productos industrializados aumenta los niveles de lípidos en la sangre. Un estudio efectuado demostró que un alto consumo de de este compuesto tiene un resultado nefasto: aumenta hasta el 32% los niveles de triglicéridos.

La razón se debe a que tu cuerpo es incapaz de metabolizar la fructuosa a la misma velocidad que la comes. Tu hígado deposita el azúcar en la sangre o la almacena para utilizarla después, pero si está “lleno”, la trasforma en triglicéridos. La fructuosa llega de la misma forma a ese órgano, pero en vez de ser depositada en el torrente sanguíneo, sólo la guarda como glicógeno (o glucógeno). El hígado es capaz de almacenar de 90 a 100 gramos de éste, por lo que el exceso se convierte en grasa (triglicéridos).

¡Ten en cuenta! Si tienes panza, es una de las señales de riesgo de males del corazón. Si es tu caso, evita los productos industrializados, además de la cerveza y bebidas endulzadas. Considera que cada refresco que consumes es el equivalente al contenido de fructuosa de cuatro manzanas.


Verdad 4: El exceso de azúcar estresa tu metabolismo
Los médicos recurren al examen oral de curva de tolerancia a la glucosa (CTG) para detectar prediabetes o diabetes. Para realizarlo dan al paciente 75 gramos de glucosa a fin de saber cómo es metabolizada. Por la forma en cómo actualmente las personas comen y beben, deben realizar ese tipo de test de forma continua.

¡Ten en cuenta! Quizá pienses que tu cuerpo es capaz de procesar grandes cantidades de azúcar sin provocarte daño. Sin embargo, hacerlo puede generar hiperglicemia (alta concentración de glucosa en sangre), lo que causa visión borrosa, sed constante y micciones frecuentes. Contrariamente, la hipoglicemia es fácil de detectar porque se experimenta fatiga, sudor frío, debilidad, ansiedad y cansancio unas dos horas después de comer. Si estos síntomas te suenan familiares, consulta a tu médico/a.

Menos te hace vivir más
Modera el consumo de cerveza y productos chatarra. De lo contrario, acortarás tu vida, sin importar si tienes un peso equilibrado. Los picos constantes de glucosa en la sangre someten al metabolismo a un sobresfuerzo. Nada mejor que la moderación, aunque es difícil. Controla los glícemicos de alto impacto como cerveza, bebidas endulzadas y deportivas, papas, pasteles y pastas.

Cuanto menos azúcar consumas, más evitarás poner a prueba tu metabolismo.

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